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El Padre tiene que recuperar la autoridad dentro de la familia

El Padre tiene que recuperar la autoridad dentro de la familia

Declaró en entrevista Eric A. Olson,  Director del Programa de Familia del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU.
Además resaltó la importancia de la familia como la organización más importante de la sociedad y el enfasis de Las Naciones Unidas para encontrar las medidas que puedan ayudar a sustentar el núcleo familiar.

Por Paco Rodriguez . Madrid, 16 de Noviembre de 2008


-¿Cuáles son los principales objetivos de la ONU en materia de familia?
-El primer reto que tenemos en el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU es proteger a las familias de las amenazas a las que se enfrentan. Todos los países coinciden en que la familia es la organización social más importante, pero son muchas las formas en las que se interpreta y observa esta institución. Las Naciones Unidas quieren encontrar las medidas que pueden ayudar a sustentar el núcleo familiar, pero respetando la diversidad.
 
-¿Existe un punto de partida común?
 -La base es la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que indica que la familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección. La obligación de los Estados es protegerla.
 
-¿La globalización también ha afectado a la familia?
-Sí. La tendencia en todo el mundo ha sido la reducción del número de individuos que componen la familia. Cada vez son organizaciones más reducidas, en algunos casos monoparentales. Los matrimonios se producen a edades más tardías y el número de hijos ha disminuido mucho.

 -¿Cuáles son los cambios más nocivos?
-El más importante es la falta de tiempo. La incorporación de la mujer al mercado laboral ha provocado que la educación de los hijos haya sido delegada a terceras personas. En cuanto a los mayores, cada vez son menos los que viven con sus familiares. No hay tiempo para hacerse cargo de ellos y están más y mejor vigilados en las residencias.

- ¿Y los divorcios?
 -Este es otro de los cambios significativos. El aumento de las separaciones ha disparado el número de hogares encabezados por mujeres. Además, el aumento de los matrimonios en segundas nupcias es otro cambio. Ambos dejan al padre en un segundo lugar en el plano educativo. Por ello, uno de nuestros mayores desafíos es solventar este problema. El padre puede estar ausente físicamente, emocionalmente o económicamente. O las tres. Es una situación que preocupa mucho a los investigadores, que tratan de averiguar la relación entre la ausencia de la figura paterna y comportamientos sociales como el fracaso escolar y la delincuencia.

- ¿El papel del padre ha quedado en un segundo plano?
-El rol del padre también ha ido cambiando con el paso de los años. El carácter del progenitor como cabeza de familia, maestro moral o encargado de imponer disciplina ha ido perdiendo importancia a la misma velocidad que ganaba peso el de la madre. El padre debería recuperar su papel dentro de la familia como figura de autoridad y educador en valores para dar más estabilidad a la institución y recuperar el respeto de sus hijos.

-¿Es necesaria la puesta en marcha de políticas que favorezcan la conciliación?
-Todos los países coinciden en la importancia de conciliar la vida laboral y familiar, ya que el trabajo ocupa demasiadas horas fuera del hogar en los cinco continentes. Estas políticas podrían incluir permisos de maternidad y paternidad, horarios de trabajo flexibles, el teletrabajo o la reducción de la jornada laboral. Esto provoca cambios que merecen una especial atención por parte de todos. Uno de los puntos en los que muchos países coinciden es en que los padres deben volver a la escuela para prevenir los conflictos que pueden destruir a la familia y que sólo el año pasado en España provocaron 137.000 rupturas matrimoniales. De hecho, el año pasado, más de 60.000 parejas entendieron que debían buscar ayuda para saber llevar su relación y para educar a sus hijos.

-Estas medidas van encaminadas a conseguir más tiempo para poder dedicarlo a los hijos pero no me negará que es más importante la calidad que la cantidad...
-Eso es cierto. Hoy en día, la vida pasa muy deprisa, pero hay que hacer una pausa porque la familia necesita que se le dedique tiempo. Todo el mundo debería replantearse su situación y poner en un extremo de la balanza la necesidad de ser ambicioso y mejorar en el trabajo; en la otra, la familia, y después decidir qué es lo que más le interesa.

-La llegada de las nuevas tecnologías también ha cambiado el tipo de ocio y la forma de relacionarse con el entorno. ¿Cuáles son los peligros?
-Las prohibiciones no son buenas. La tecnología ha llegado a nuestras vidas y no podemos prescindir de ella. Tiene muchas ventajas, pero el uso que se debe hacer de ella tiene que racionalizarse. Uno de los problemas que se han evidenciado es que evita que los hijos pasen más tiempo con sus familias, limita su actividad física y puede aumentar la violencia. Determinar cuál es el uso que se hace de ella depende de los padres.

-Pero, además, la familia necesita que el Gobierno le preste más atención y ponga en marcha planes de apoyo, ¿no?
-Son fundamentales las políticas de apoyo que incluyan programas que ayuden a fomentar la vinculación entre padres e hijos desde el nacimiento y en la infancia. La paternidad debe ser favorecida a través de políticas globales.

 -¿Qué se puede hacer con la tendencia en aumento de la violencia de género? ¿Es posible encontrar una solución?
- Es preocupante y va en aumento. Cuando los padres son fuente de violencia doméstica o abuso sexual dejan a los cónyuges y a sus hijos profundas cicatrices físicas y emocionales. Aquí las políticas sociales tienen un papel vital.